El Maltrato Infantil

25.06.2015 09:26

 

 

Solo basta abrir los días lunes el periódico y ver la cantidad de muertos que se registran los fines de semana solo en Caracas. Sin embargo en la psicoterapia Gestalt, hay una puerta de salida, una posibilidad de cambio, es decir una luz al final del túnel. Solo con responsabilidad y poniendo manos a la obra se podría mostrar a la persona su rabia, agresividad y violencia, muchas veces alienada, para colocar un grano de arena, en mi país, dañado como nunca antes y desde la que creo que es una de las raíces de tanta violencia y delincuencia. El maltrato infantil crea personas irresponsables, que no tienen conciencia de cambio, roban, matan, pelean y la respuesta es la misma, “así soy porque así me criaron”.

El maltrato infantil, se define como los abusos y la desatención de que son objeto los menores de 18 años, e incluye todos los tipos de maltrato físico o psicológico, abuso sexual, desatención, negligencia y explotación comercial o de otro tipo que causen o puedan causar un daño a la salud, desarrollo o dignidad del niño, o poner en peligro su supervivencia, en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder

Recuperado por Organización Mundial de la Salud, Según Nota descriptiva N.° 150 Diciembre de 2014

A mi entender, el maltrato infantil, ya sea físico o psicológico, tiene un gran impacto emocional sobre el niño, y va a influir en su posterior desarrollo como adulto.

Según Freud, durante los primeros siete años de vida, se forma lo que será su  personalidad. El maltrato podría influir de gran manera en dicho desarrollo. El miedo, el dolor, la falta de seguridad y la impotencia que siente el niño maltratado podrían dejar en él, una serie de secuelas psicológicas que quizás arrastrará a la edad adulta. Las secuelas más frecuentes son: baja autoestima, ansiedad, angustia y violencia.

Emocionalmente los adultos podrían ser incapaces de demostrar sus sentimientos, porque cuando niños solían ser obligados a esconderlos. Además, tienden a realizar sólo aquellas conductas que consideran que van a ser aprobadas por los demás, evitando así las consecuencias negativas derivadas del enfrentamiento, generando esto una ansiedad en el organismo por lo que necesito hacer y los debería impuestos.

También se puede observar en algunos adultos, que de niños han sido maltratados, cuadros depresivos, ya que el abandono que han sufrido durante su infancia y al no recibir el cariño, la comprensión y los cuidados necesarios, pudieran desembocar en una depresión, que muchas veces estaría disfrazada bajo otras conductas como alcoholismo, ludopatía, comer en exceso, etc.

El niño,  al que le fueron reprimidos sus instintos naturales “porque son malos”, podría volverse violento. Podría responsabilizar al otro de sus actos, de la manera como vive. Cabe la posibilidad de hacérsele imposible ejercer con fluidez la relación con el medio, puede no ser congruente, moverse de acuerdo a sus huellas y se le hace confusa la figura de origen es decir papá o mamá, en consecuencia dependiendo de la situación y la persona con la que se encuentre, podría agradarle o desagradarle según la simbolización, ya sea de seguridad donde haya compensación y alabanzas o de inseguridad y miedo donde perciba maltrato.

Esto puede traer consecuencias, ya sea para él o peor aún para el otro, en este caso inocente de la situación primaria, solo que en ese momento simboliza un grado de amenaza; el organismo va a tratar de defenderse y agredirá al otro o a sí mismo, pues ha fabricado en su mente una simbolización de la figura maltratadora.

 

Las experiencias de represión, desvalorización, y maltrato no puede simbolizar otra realidad que no sea agresión y violencia, se colocan como ejemplo a: padres maltratadores, delincuentes, militares represivos, asesinos en serie, ya que no son conscientes de que tal figura está dentro de ellos, introyectada, como lo vimos en las películas “El cisne negro” o “El club de la pelea”.

 

El niño maltratado (victima), podría convertirse entonces en el maltratador (victimario), y otra vez se hace víctima, así sucesivamente, para estirar su infancia lo más posible, viene a pasándole facturas a la figura que le mueva las huellas en un círculo vicioso de involución social.

 

Los Individuos que sienten desprecio por todo lo que no quepa en su reducido mundo, podrían vivir inconscientes de poder satisfacer sus propias necesidades. Esta persona que decidió violentarse, o violentar a los demás, tiene hijos, parejas, amistades, es decir, convive en nuestro entorno, puede llegar a tener mucho poder,  llegar a ser hasta presidentes de un país, pilotos de un avión, cirujanos, etc., es decir pueden dañar a grandes masas y arrastrarnos en sus grandes olas de destrucción.

10

Tomando en cuenta los estudios realizados por expertos, no se considera que el maltrato infantil sea la única causa de la violencia a la que nos enfrentamos día a día, ya que existen causas orgánicas, de herencia y cultura. Sin embargo, si un niño es criado desde el cariño, el respeto y con valores morales tiene muchas menos probabilidades de reaccionar con violencia en la adultez. 

Volver

Contacto

© 2015 Todos los derechos reservados.

Haz tu página web gratisWebnode